Hipertensión arterial
La presión que no se siente y el daño que sí deja.
La hipertensión casi nunca duele. Esa es exactamente la razón por la que hace daño durante años sin que nadie la trate.
Aquí se explica qué significan realmente las dos cifras, qué le ocurre al riñón, al ojo y al cerebro cuando la presión se mantiene alta, y por qué una sola medición alta no basta para diagnosticar.